Envenenada.
Hastiada.
Cansada.
Triste.
Rendida.
Enfadada.
Agotada.
Dudosa.
Temerosa.
Cobarde.
- No se que decirte.
- No hace falta que digas nada, sólo necesito que me escuches.
- Eso si puedo hacerlo...
Hasta que recordé que tu jugabas conmigo incluso después de haber roto todos tus juguetes.
En las noches de tormenta me escondías de la lluvia.
Me cuidabas con sonrisas y nunca me dejabas caminar sola. Me dejabas ser y creer. Y nunca me juzgabas, ni gritabas, no pedías explicaciones y te las habría dado, pero no las necesitabas.
Eras como mi guardián entre el centeno que esperaba agazapado y saltaba a tomarme en sus brazos justo antes de caer al precipicio. Confiabas en mi, me hacias confiar en mi.
Voy a volar de nuevo... ya lo verás.
"Me pregunté, ¿qué tengo yo?... Te tengo a ti."
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