No existen 300 kilometros que puedan disipar la espera. El mensaje que siempre esperaste recibir parpadeaba incesante mientras la sonrisa estupida iluminaba una ciudad cualquiera. Y resultó que nada cambia en la vida si no le dejas hacerlo. Pues el espejo sigue mirandote cada mañana tras horas de menos y sueños de más.Jurando no romper una promesa que hiciste a ese alguien que un día fuiste, pues tres meses no matan a nadie pero curan varias almas. Y lo sabes, lo aprendes.
Es solo caminar un día más en contra de la dirección que marcan tus latidos. Las locuras solo se escribieron en los cuentos, y si no queda nada por decir, siempre es mejor no decir nada.
Y seguir, vivir. Forjarte nuevos sueños a la espera de que algún loco decida emprenderlos contigo y si no es así, que importa, tal vez no sea tan importante... el soñar, digo, pues después de todo la vida aquí abajo no es tan horrible.
Aún queda quien escribe canciones de amor y quien llora al doblar la esquina. Alguien que agarra tu mano y te lleva lejos.
A veces podría decirse que es casi una cuestión de fe y tal vez ahí reside la magia, creer...
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